En su día ya mencionamos por aquí de pasada este tema, pero como soy incapaz de encontrar el hilo y además ahora por fin un tenemos emulador competente del sistema, toca meterse en harina.

Antes que nada tocaría hablar de la tecnología
LaserDisc. El LD es un soporte de vídeo que apareció en EEUU hacia 1978, obra de
MCA,
Philips y
Pioneer. También fue el primer sistema comercial en emplear discos ópticos. Es un formato de vídeo analógico, aunque podía ofrecer sonido digital. También podía almacenar hasta 64 minutos de vídeo por cara, con una resolución vertical de 425-440 líneas.
Esto le ponía muy por encima de las cintas de vídeo VHS (el formato más extendido) en términos de calidad. A cambio, sus reproductores eran más caros, no podían grabar, sólo reproducir, y los discos en sí tenían un tamaño poco manejable, parecido al de un disco de vinilo de 33 revoluciones:
Foto: Wikipedia.El
LaserDisc tuvo un éxito razonable como medio para distribuir películas comerciales. No terminó de calar en EEUU y Europa, por el precio de los reproductores y su imposibilidad de grabar. En cambio sí fue muy bien en Japón y los países más ricos de Asia. También se ganó un sitio en el corazón de los cinéfilos por ofrecer mejor calidad de audio y vídeo que las cintas VHS.
LaserDisc de El Retorno del Jedi.Las tecnologías aplicadas en el LaserDisc terminaron sentando las bases para los CDs, los DVDs y los BluRays actuales. Precisamente la llegada de los DVDs a mediados de los años 90 supuso la puntilla para el
LaserDisc como forma de distribución de películas.
Luego está el papel del
LaserDisc en los videojuegos... hacia 1983 alguien decidió que el futuro de las recreativas podía no estar en los sprites ni en los gráficos vectoriales, sino en incorporar metraje de cine a los juegos. Debido a su capacidad de almacenaje, el
LaserDisc era la apuesta más obvia.
El juego más popular basado en LaserDisc es probablemente el
Dragon's Lair de Advanced Microcomputer Systems y animación de Don Bluth:

Desgraciadamente, las recrativas basadas e nesta teconología eran caras y adolecían de poca interactividad, sí que para 1984 el formato ya daba muestras de cansancio. Y para finales de los 80 sólo quedaban en el mercado algunas recreativas de disparos de American Laser Games, como
Mad Dog McCree o
Crime Patrol.
Pero llegamos a los años 90, y el mundillo de ordeandores y videoconsolas se vuelve loco con el tema del
multimedia. Aprovechando la adopción del CD-ROM y sus 700 Mb. de capacidad, los juegos se llenan de pistas de Audio CD, Full Motion Video, animaciones... y también ven la luz multitud de juegos educativos, museos interactivos, diccionarios y enciclopedias.
Algunos fabricantes deciden que el futuro ya no serán los ordenadores ni las consolas, sino
muebles multimedia situados en el salón de las casas, y que servirán un poco para todo: ver películas, escuchar música, disfrutar de juegos para toda la familia... De ahí la aparición de aparatos como el
Philips CD-i o el
Amiga CDTV.
Desgraciadamente, el elevado precio de estos reproductores multimedia (dos o más veces el de una videoconsola de 16 bits) y el hecho de que la ansiada revolución multimedia no llegó a cuajar pronto condenaron a esta generación de dispositivos al olvido.
Y es en este contexto que ve la luz el
LaserActive en 1993.

Por sí solo, el
LaserActive sólo sirve para ver películas en ese formato, peeeeero admite a modo de expansión varios
módulos que lo convertían o bien en una consola compatible con
Mega Drive y
Sega CD o en una NEC
PC Engine con lector
CD-ROM². También había módulos de karaoke o para conectarlo a un PC con DOS, pero esos los dejamos de lado.
Pero no acaba aquí la cosa. Además de convertir el bicho en un clon de Mega Drive o PC Engine, el respectivo módulo daba acceso a una librería de unos 30 juegos exclusivos que podían ser de Mega Drive + LaserDisc (
Mega LD) o PC Engine + LaserDisc (
LD-ROM²).
En estas librerías hay un poco de todo: juegos educativos interactivos, algunas aventuras FMV y
rail shooters, que parecen los juegos más divertidos del lote. Por haber, hay incluso versiones beta de
Myst, juego que no llegó a comercializarse.
Igual que el
CD-i y el
Amiga CDTV, el
LaserActive no tuvo demasiado éxito. De hecho, las cifras que he consultado hablan de unas pírricas 10.000 unidades vendidas. Además de la falta de
killer apps, o títulos que justificar por sí solos la compra del dispositivo, su precio era prohibitivo. Hablaríamos de en torno a los 1.000 dólares por el rerproductor solamente, y de unos 600 por cada módulo de videoconsola. Salía mucho más barato comprarse un reproductor de LaserDisc y una videoconsola por separado, incluso con sus unidades CD-ROM.
Hasta hace poco emular este formato era una quimera: faltaban volcados fiables de los discos y un emulador que los ejecutara.
Pero ahora las cosas han cambiado de repente. Por un lado tenemos al
Mega LD dumping project, que lleva tiempo preservando estos juegos, y desde el verano de 2025 el multi-emulador
ares, que por fin ha conseguido emular casi todos estos títulos:


Pantallas de bienvenida y del juego Hyperion
Don Quixote: A Dream in Seven CrystalsA Febrero de 2026 la emulación todavía tiene que pulirse un poco (de hecho, la página desde donde he descargado el juego sugiere emplear las betas), requiere BIOS específicas (que andan por
Archive.org) y los volcados de los discos son enoooooooormes, cada juego son unas 30 Gb.
Quitando estos detalles, la emulación es tan simple como configurar la BIOS y abrir el volcado de cada juego.