Parece que vivimos una edad de oro en lo que se refiere a ports de juegos clásicos. Una parte de mí se pregunta si se debe al auge de la IA, pero la otra que me calle y disfrute.
El último en revivir es el
GoldenEye de N64, y es una gozada poder jugar a él con el mapeo de teclas y ratón típico de los FPS para PC, que ya vienen definidos por defecto. Así que ya sabéis, W, S, A, D y por Inglaterra, James.